Sitúa el inmueble y la intervención
Indica la localidad y el tipo de espacio. Explica si se trata de una vivienda, un local o una zona común, y señala qué estancia o elemento está afectado. Describe el estado actual con palabras concretas y acompáñalo de fotografías cuando resulte útil.
Distingue trabajos, materiales y equipamiento
Aclara si ya dispones de materiales o equipos y si quieres conservar algún elemento. Cuando aportes una referencia, especifica si representa una elección definitiva o una idea que deseas estudiar.
No des por incluido un suministro o un trabajo complementario que no aparezca identificado en la propuesta.
Comunica los condicionantes conocidos
Explica las necesidades de acceso, el uso del espacio durante los trabajos y cualquier documentación disponible. Si existen decisiones comunitarias o técnicas pendientes, indícalo sin dar por resueltas esas cuestiones.
Compara alcances equivalentes
Antes de comparar importes, revisa qué incluye cada propuesta. Comprueba las partidas descritas, los materiales previstos, las exclusiones y las condiciones comunicadas. Una diferencia económica puede responder a diferencias de alcance que necesitan aclaración.
Conserva por escrito las aclaraciones
Si surge un cambio, pide que se concrete su efecto sobre el trabajo acordado antes de incorporarlo. Una comunicación clara facilita entender qué se está consultando y qué se ha aceptado.
Cuanto más definida esté la solicitud, más fácil será identificar qué información adicional hace falta. Puedes contactar con Grupo Perera para plantear la actuación que necesitas valorar, o repasar antes la página de reformas de cocinas y baños.

