Crea un registro sencillo
Para cada incidencia, anota la zona, una descripción y la fecha en que se observó. Adjunta fotografías si están disponibles y señala si hubo una actuación anterior. Registra hechos; deja las causas técnicas pendientes de valoración cuando no se conozcan.
Agrupa por zonas sin perder los detalles
Puedes ordenar la relación por portal, garaje u otros espacios comunes existentes en el inmueble. Mantén una descripción individual de cada incidencia para que una denominación amplia no oculte necesidades diferentes.
Distingue una avería de una mejora prevista
No es lo mismo consultar un problema detectado que proponer la renovación de un elemento. Indica qué tipo de solicitud se está preparando y qué decisiones están pendientes. La clasificación técnica y la prioridad de una intervención deben valorarse según el caso.
Identifica el contacto y los accesos
Designa una persona para centralizar la información de la consulta. Señala las condiciones de acceso y la documentación que puede facilitarse. Evita enviar datos personales de vecinos que no sean necesarios para explicar la actuación.
Define qué se quiere consultar
La solicitud debe identificar las zonas y trabajos que se quieren valorar. Si se estudia un servicio periódico, sus frecuencias, alcance y condiciones deben acordarse expresamente, sin presumir que forman parte de una reparación puntual.
Un registro ordenado permite plantear las necesidades del edificio con mayor claridad. Consulta el servicio de mantenimiento de edificios y comunidades de Grupo Perera o contacta para preparar tu solicitud.

